Fotografia de parto

La llegada de Samuel

Pura vida. Así decidió “titular” Silvia este reportaje fotográfico de un parto, un reportaje que hemos querido dedicar a todas las mamás del mundo y que, como su título expresa, es simplemente eso, la vida tal cual.

Siempre les digo a mis hijos que su madre es la persona más importante del mundo porque es la persona que les dio la vida, la que sólo tiene ojos para ellos y la única que les perdonará cualquier cosa que hagan. Quizás sea pesado en este punto, pero esta forma de pensar es un pilar dentro de mi filosofía de vida que intentaré transmitirles hasta el fin de mis días.

Este reportaje fotográfico de un parto nace de nuestro interés por mostrar la realidad y las emociones humanas de los momentos más felices de nuestras vidas.

En numerosas ocasiones hemos escuchado comentarios de incomprensión, de perplejidad e incluso de rechazo ante nuestra intención de fotografiar la llegada a la vida de un ser humano y no digamos ya si el fotógrafo es del género masculino. Y lo hemos recibido tanto de los mundanos como de los profesionales sanitarios.

Nosotros pensamos, siento decirlo, que es falta de educación.

Nos emocionamos viendo nacer a un cervatillo, un cachorro de tigre, pero nos agrede mentalmente la idea de ver la llegada al mundo de una personita, preciosa, indefensa… Y bueno.., pensamos que el género del profesional no debe influir en el resultado final porque si no es así,  todos los ginecólogos debería ser mujeres.

Tras esta reflexión de dudoso calado, ja, ja, ja.., os cuento quien es Samuel.

Samuel es el hermano de Leo, un niño guapo, guapo, que tuve la suerte de fotografiar hace un par de años. Y Samuel también es el hermano de otros dos hermanitos que, por decisión de la naturaleza, vieron truncada su llegada a la vida. Pero ellos, los dos, tienen su rinconcito en la casa familiar, un rincón que les hará estar siempre presentes en la vida de sus padres y sus hermanos.

Así lo han querido Leiby y David.

Desde su boda en el Club Retamares de Madrid, Leiby y David se han convertido en parte imprescindible de nuestras vidas porque, de una u otra forma, nos han acompañado a lo largo de los años en la aventura de ser fotógrafos de bodas y en la nueva etapa de ser fotógrafos de newborn, de embarazos  y de bebés.

Así que cuando recibí la llamada de Leiby preguntándome si quería fotografiar el parto de Samuel…, ella ya conocía mi respuesta.

Era mi primer parto porque nuestros hijos nacieron mediante cesárea y me echaron del paritorio…, así que recibí este proyecto como un regalo de vida, una oportunidad de emocionarme nuevamente viendo cómo viven un padre y una madre el nacimiento de su hijo y, lo que es más importante para mí, de capturar ese instante para que lo recuerden y disfruten de por vida.

Hoy me quito el sombrero ante el amor, la capacidad de sufrimiento, la fortaleza y la determinación de una madre por crear vida, ante la energía y amor de un padre hacia su mujer y su hijo, ante la templanza y profesionalidad de la ginecóloga, la matrona y la pediatra, y ante el apoyo y soporte del resto del personal sanitario.

Sois grandes, muy grandes.

Bueno, me imagino, y habrás hecho bien, ja, ja, ja.. que te habrás saltado toda esta literatura, pero queremos presentaros esta sucesión de fotografías como un regalo a todas las madres intentando transmitir lo que buscamos en cada reportaje, va por vosotras, estamos en el aire 🙂